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Re-Evolución: Colegiación Obligatoria

Por Francisco JIMÉNEZ REYNOSO

En estas líneas, tratare explicar la importancia de la Colegiación Obligatoria. La Colegiación en México, para los profesionistas, hasta el momento, no es obligatoria.

La pregunta que se abre es ¿quién o quienes resultan beneficiados con la colegiación obligatoria? En mi opinión todos resultan beneficiados.

De entrada resulta beneficiada la ciudadanía. Cuando somos víctimas de una mala práctica profesional, por parte de un profesionista, ya sea abogado, médico, arquitecto, contador, por citar algunos ejemplos. Regularmente tenemos que resignarnos con los daños que nos originan o causan. En estos momentos, no resulta sencillo distinguir entre un profesionista y un charlatán. También no es fácil conocer el historial de un profesionista. Si es bueno, malo o regular.

Al día de hoy, quién puede determinar cuando un ingeniero no hace bien su trabajo, cuando un auditor omite información relevante de una empresa. Cuando un abogado hace mal su trabajo. La respuesta es que prácticamente nadie puede recuperar lo perdido por un mal trabajo realizado por un profesionista.

En otros países, existe control profesional a diferencia de México, lo anterior a través de los colegios. Ello redunda en mayor transparencia y objetividad en el momento en que se intenta contratar a un profesionista. La colegiación obligatoria, se lleva a cabo al menos en los siguientes países: Perú, Argentina, Brasil, Guatemala, Estados Unidos, Inglaterra, España.

En México, los colegios de profesionistas existen desde la segunda mitad del Siglo XVIII.

La colegiación busca agrupar a los profesionistas de cierta actividad, con la finalidad de que se establezca una autorregulación que permita homologar la calidad en lo que refiere a la prestación de servicios profesionales. Y que los profesionistas tengan reglas y criterios éticos uniformes.

Solo con lo anterior, lo clientes de los profesionistas pueden conocer cuáles son los estándares de las mejores prácticas profesionales; el código de ética de cada profesión, las conductas que deben sancionarse, las sanciones y sus términos y condiciones para aplicarlas.

Así también puede conocerse un listado de profesionistas agrupados por especialidades, los profesionistas que han incurrido en malas prácticas, y por obvias razones, se puede saber que profesionistas no están inscritos a un colegio determinado.

Además, el ciudadano podrá contar con instituciones específicas a las que podrá acudir en caso de padecer alguna mala práctica profesional.

Ahora bien, quienes estén inscritos en un Colegio, deberán contar en primer término con su respectivo título profesional, expedido por una institución educativa previamente autorizada para ello, previa aprobación de su respectivo examen profesional.

Pero ello, en mi opinión, no es suficiente. Ya que los profesionistas deben de estar sujetos a una actualización permanente y acreditar cursos de actualización continua en sus respectivas especialidades.

Resulta necesario, a estas alturas, contar con profesionistas adecuadamente formados, sujetos a una normatividad que regule su actividad y que respondan a una entidad que los pueda supervisar adecuadamente.

Por ello lo trascendental de la colegiación obligatoria, en otro sentido, puede entenderse como un derecho ciudadano. Ya que es una forma de beneficiar a quienes reciben servicios profesionales y que además cuenten con la posibilidad de defenderse ante eventuales abusos y de exigir que los servicios se presten de manera ética y eficaz.

La colegiación obligatoria, resolvería algunos problemas que hoy existen derivados de diversos procedimientos utilizados para la expedición de títulos y cédulas profesionales.

Si bien es cierto, la colegiación obligatoria no es la panacea para resolver la problemática que vivimos en nuestro país en torno a la baja calidad en la prestación de servicios profesionales, considero que si contribuye a compactar a los profesionistas, y estos a su vez sean vigilados y supervisados por el imperio del estado. De esta manera el control de profesionistas será más estricto y se podrá conformar un banco de datos fidedigno, con la intención de que el ciudadano tenga mayor certeza de a quien contrata y reciba un servicio de calidad.

jimenezabogado@gmail.com

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