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Perfil Político: La Oposición en Vallarta

Por LUIS ALBERTO ALCARAZ 

CERO A LA IZQUIERDA. Por alguna extraña maldición, Puerto Vallarta padece un acendrado bipartidismo que parece difícil de romper. Por lo mismo, el electorado vallartense sólo tiene de dos sopas en cada temporada electoral, o vota por el PRI o vota por el PAN, el PRD es cero a la izquierda, y ni se diga de los otros membretes partidistas, que sólo prosperan en la medida de sus alianzas oportunistas.  No se puede decir que el PRD no haya tenido excelentes políticos en Puerto Vallarta en las últimas décadas, pero el arribismo siempre pudo más que ellos. Tristemente, los mejores candidatos que el PRD ha tenido han venido siempre del PRI y sólo por eso se entienden los buenos resultados obtenidos en algunas elecciones, sin embargo ese oportunismo ha representado un alto costo para el PRD. En 1997 el candidato del PRD fue El Gorila Luis Fernando Famanía, quien gracias al apoyo de toda su familia consiguió una excelente votación para el PRD, 3, 992 votos, dando a ese partido su primera regiduría en el cabildo vallartense. Pero fue debut y despedida, porque meses después, Famanía con tal de no pagar las cuotas obligadas a su partido prefirió renunciar a su militancia. En el año 2000 el PRD sólo obtuvo  934 votos con su candidato Martín Rodríguez Díaz, un empresario de los bienes raíces que formó parte del equipo de gobierno de Rodolfo González Macías en el trienio 91-94. En el 2003 el PRD pagó las consecuencias de la soberbia y la arrogancia de un Rodolfo González Macías que creyó que podía derrotar a Gustavo González Villaseñor como candidato del PRI, al final el resultado fue penoso: el ex alcalde vallartense y ex director del Seapal Vallarta solamente consiguió 1,660 votos.

MALOS CÁLCULOS. Pese a su baja votación, el PRD hubiera podido conseguir una regiduría plurinominal en el 2003 de no haber sido por un error de cálculo al ir en alianza con el Partido Convergencia Democrática, lo que duplicó el porcentaje mínimo para acceder a una regiduría pluri. La revancha llegaría en el 2006, con otra cuña del mismo palo, cuando el PRD postularía al también ex priista Heriberto Sánchez Ruiz, quien logró la marca extraordinaria de 8,353 votos. Sin embargo nunca sabremos cuántos de esos votos fueron realmente suyos, porque en esa campaña hizo pareja con la periodista Susana Carreño, quien como candidata a diputada local por el 05 distrito obtuvo 8,883, lo cual pudo beneficiar a Heriberto mediante un voto en paquete. Lamentablemente el desempeño de Sánchez Ruiz en el cabildo tampoco le dio una gran proyección al PRD, por el contrario, fue de los regidores que junto al PRI y a cuatro regidores del PAN avaló el criminal endeudamiento promovido por el entonces alcalde Javier Bravo, deuda que en estos días tiene sumido al municipio en su peor crisis financiera. Lo peor de todo es que Heriberto Sánchez Ruiz también terminó desligándose del PRD y hoy se asegura que anda promoviendo la precandidatura del senador Ramiro Hernández García al gobierno de Jalisco por el PRI.

EL PEOR DE LOS FRACASOS. Sin duda alguna uno de los mayores fracasos de la izquierda vallartense se dio en los comicios del 2009, cuando una campaña mediática creó la sensación de que el PRD tenía posibilidades de triunfo, a pesar de que varias encuestas advertían con claridad que el PRD estaba totalmente en la lona. Gracias a la unión de personajes como Abel Villa, Javier Orozco, Luis Carlos Mendiola Codina y Maximiliano Lomelí Cisneros, entre otros empresarios y académicos, se pretendió vender la idea de un trabuco electoral, haciendo mancuerna con la periodista Susana Carreño como candidata a diputada federal, para lo cual incluso se falsificaron encuestas que beneficiaban al candidato perredista Maximiliano Lomelí Cisneros, quien finalmente sólo consiguió 2,861 votos que no le alcanzaron ni siquiera para ser regidor por la vía plurinominal. A pesar de haber obtenido el 3.68% de la votación total efectiva, Maximiliano Lomelí no consiguió una regiduría plurinominal en el proceso de sumas y restas que se hace en las instancias electorales, donde mediante un complicado proceso matemático se asignan las seis regidurías plurinominales entre los partidos que habiendo perdido la elección obtienen más del 2.5% de la votación. En su momento Javier Bravo Carbajal presumía haber movido sus influencias para lograr que Maximiliano Lomelí no fuera regidor plurinominal en el cabildo encabezado por Salvador González Reséndiz. El cálculo de Javier Bravo era que Max Lomelí como regidor sería un dolor de cabeza para el PRI, por lo tanto prefirieron darle al PAN las seis regidurías plurinominales, convencidos de que era más fácil “comprar” un voto panista que el del PRD. 

Y AÚN HAY MÁS. Con estos antecedentes, el futuro de la izquierda vallartense, y especialmente el del PRD, no pinta diferente en Puerto Vallarta para las elecciones del año entrante. El reciente triunfo del Grupo Universidad en el proceso interno para designar nueva dirigencia estatal del PRD es un claro indicio de que en Puerto Vallarta seguirán controlando al PRD los mismos sepultureros de siempre. En ese contexto la única opción que tiene el PRD de presentar una candidatura competitiva depende del PRI. Si en el PRI se da una ruptura entonces el PRD podrá aspirar a tener un candidato combativo, de lo contrario su papel será de nuevo meramente decorativo. Influirá de manera especial la figura del alcalde de Tlajomulco Enrique Alfaro, quien pretende ser candidato a gobernador mediante una alianza ciudadana integrada por el PRD, el PT y Convergencia, para lo cual sueña con llevar a Andrés González como su candidato en Puerto Vallarta. Otro priista que muy probablemente buscará ser candidato por otro partido es Tito Yerena, quien venía trabajando con el PVEM pero esta misma semana fue parado en seco, lo cual lo hará mirar hacia otro lado. Tal vez habrá que buscar en otra parte las razones del nulo crecimiento del PRD y las izquierdas en Puerto Vallarta, más allá de la mediocridad de quienes por años han ostentado el control de esos membretes. Tal vez un análisis psicológico de la sociedad vallartense nos de mayores pistas para entender por qué aquí sólo les interesa el PRI y el PAN. 

POSDATA. Fuera del PRD no hay nada, aunque cada tres años otros partidos también postulan candidaturas que rayan en lo ridículo. El más exitoso ha sido el Panal, que en la elección anterior se alió al PRI a cambio de una regiduría para el profesor Moisés Villaseñor, quien ya había sido regidor por el PRI en el trienio 2000-2003. Lo más probable es que el año entrante esa alianza se repita gracias a lo atractivo que resulta para Elba Esther Gordillo sumarse al proyecto priista de Enrique Peña Nieto.

VOX POPULI. En cuanto al Partido Verde, esta semana fue parado en seco el inefable Tony Joya, quien presumía ser presidente del CDM de ese partido. Fue el diputado del Verde en Jalisco Enrique Aubry quien vino a Vallarta a desconocer a Tony Joya y anunciar que el enlace entre el Partido y la sociedad vallartense es el ex regidor panista Agustín Álvarez Valdivia. De formación priista dentro del grupo de Gustavo González Villaseñor, Agustín Álvarez fue candidato a regidor en la planilla del PRI encabezada por Sergio Arat Sánchez en 1995, donde fue suplente del empresario Héctor Monroy. En 1997 Gustavo González lo invitó a ser regidor en la planilla de Rodolfo Gómez Bernal ante la declinación de Pepe Botello, pero el entonces delegado del CEN del PRI Rodolfo González Macías se opuso, lo cual motivó a Agustín Álvarez a renunciar al PRI, aceptando al año siguiente la invitación del panista David Cuevas para ocupar la Oficialía Mayor de Padrón y Licencias. En el 2003 Agustín fue candidato a regidor en la planilla del PAN, siendo regidor de oposición con Gustavo González Villaseñor. Hoy el oftalmólogo es la cabeza visible del PV en Vallarta y posiblemente será el precandidato de ese partido a la alcaldía el año entrante, aunque seguramente el PV hará alianza con el PRI a cambio de que Agustín Álvarez reciba un espacio en la planilla tricolor. Bien lo dice el refrán, con los brincos de la carreta se acomodan las calabazas.

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