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Perfil Político: Primer Revés de Chavita

Por Luis Alberto ALCARAZ

¿QUÉ HACER CON LA BUROCRACIA? No hay duda en cuando a que uno de los problemas más graves que enfrenta nuestro país es el del obeso aparato burocrático que cada vez es más costoso en los tres niveles de gobierno, aunque alcanza niveles de crisis en el plano municipal. Por desgracia la inmensa mayoría de quienes forman parte del aparato gubernamental han ingresado a él mediante recomendaciones, o a través de la extraña figura de la herencia, que permite que en algunos sectores del país las plazas laborales se hereden a familiares directos, como ocurre en el sector salud, sector educación y el sector petrolero. No hay en toda la estructura burocrática, al menos local, un caso de un empleado municipal que haya sido contratado por su capacidad profesional, porque incluso en casos de puestos muy técnicos los contratados se benefician de cualquier tipo de recomendación. Cada inicio de gobierno es una fiesta para familiares y amigos de los nuevos hombres del poder, quienes toman por asalto las nóminas para garantizar el bienestar de su familia. Antaño esto no era tan grave porque al final de cada ejercicio gubernamental todos los que habían llegado con ese gobierno se retiraban sin mayor problema, ni siquiera exigían una liquidación que por ley les correspondía.

LAS NUEVAS REGLAS. Con la llegada del panismo al poder, contagiados del clima laboral que prevalece en la iniciativa privada, los nuevos funcionarios impusieron reglas diferentes, de tal forma que al término de su encomienda casi ninguno aceptó renunciar de manera voluntaria, recurriendo a los tribunales para mantenerse en sus cargos. Para su suerte las leyes laborales mexicanas están hechas para beneficiar al trabajador, lo que les permitió que tras largos litigios terminaran beneficiándose con laudos a veces millonarios, pero lo peor de todo es que aparte de la indemnización monetaria también recibía la reinstalación en sus puestos de trabajo. Esto lo vimos de cerca en el ayuntamiento de Puerto Vallarta, donde es posible encontrar en las dependencias a infinidad de panistas que ingresaron al ayuntamiento durante los nueve años en que el PAN fue gobierno y al término de sus mandatos se negaron a renunciar a pesar de ser personal de confianza. Vimos casos de escándalo, como el del polémico panista Jaime Yáñez Polanco, quien estuvo algunas horas detenido en la PGR por posesión de cocaína siendo funcionario municipal en tiempos de David Cuevas García, quien lejos de despedirlo lo premió con un día de descanso y posteriormente lo recibió en el ayuntamiento con los brazos abiertos. A la llegada del PRI con Gustavo González el citado Yáñez Polanco fue despedido por lo que interpuso una demanda laboral que terminó ganando en tiempos de Javier Bravo, consiguiendo un fallo de cerca de 700 mil pesos. Gracias a su amistad con Pedro Ruiz Higuera esta tipo siguió varios años en la nómina estatal, terminando recientemente su función como representante local de la Procuraduría Social del Estado de Jalisco.

 

UN PROBLEMA MAYOR. De acuerdo con los expertos en administración, la nómina de cualquier empresa no debe representar más del 30% para tener finanzas sanas, sin embargo muchos municipios, incluyendo Puerto Vallarta, están obligados a destinar cerca del 60% de sus presupuesto de egresos al pago de su pesada burocracia, la cual se beneficia con jornadas laborales de semana inglesa, vacaciones mínimas de un mes por año y aguinaldos de entre 45 y 60 días por año. Ante la incapacidad de despedir a los burócratas heredados por la anterior administración, los gobiernos entrantes se vieron obligados a aumentar la nómina creando nuevas plazas para cumplir con sus compromisos de campaña, problema que empezó cuando Fernando González Corona llegó a la alcaldía en 1995, desde entonces la nómina de Puerto Vallarta ha crecido de manera exponencial, aunque el actual Oficial Mayor Administrativo Ignacio Guzmán García presume haber reducido la nómina en un 30%, aunque eso no se ha reflejado en el presupuesto de egresos debido al incremento del 30% en el salario de los policías municipales. Ante este escenario, la mayoría de los municipios del país se enfila hacia un precipicio fiscal del cual no parece haber salida porque ningún gobierno se atreve a tomar el toro por los cuernos reduciendo drásticamente su nómina y aplicando mecanismos para evitar que en el futuro se vuelva a inflar.

UN TIBIO INTENTO. Este berenjenal laboral ha animado a algunos gobiernos a buscar vías alternas para frenar el problema, experimentando con una figura que pese a ser ilegal ya funciona en muchas empresas privadas: el ousourcing. Lo anterior consiste en el uso de una empresa intermediaria conocida como pagadora, que es la que se encarga de contratar al personal y pagar su sueldo, lo cual permite a muchas empresas evadir sus responsabilidades como patrón porque en muchos casos el empleado ni siquiera se da cuenta a tiempo de que no está contratado por la empresa en la que trabaja, sino por un ente fantasmal que sólo se encarga de pagarle su salario sin darle a cambio ningún tipo de prestación. Esta administración ha estado analizando la posibilidad de crear algo similar para el pago de sus empleados, sobre todo porque es evidente que en el mediano plazo el municipio sólo tendrá dinero para el pago de su nómina y nada más, especialmente por la figura de doble jubilación que tienen los empleados municipales, quienes son jubilados por el ayuntamiento y pensionados por Pensiones del Estado. Por lo mismo, cada trabajador que se jubila sigue cobrando en la nómina del ayuntamiento, lo cual provocará que en el largo plazo la nómina sea lo doble de la actual. A nivel gobierno estatal la semana pasada se aplicó un programa piloto en la Secretaría de Salud, donde los trabajadores del Seguro Popular fueron obligados a firmar contratos con una empresa outsourcing, lo cual generó un conflicto político que de inmediato fue sofocado dando marcha atrás a la medida.

POSDATA. Por desgracia a millones de mexicanos les parece una prioridad trabajar en el gobierno recibiendo las condiciones laborales que el resto de los burócratas. Saben que ingresando al gobierno tendrán casi en automático condición de inamovilidad porque no habrá forma de que pierdan el empleo salvo que incurran en una falta muy grave. Pero la baja productividad y la mediocridad no son algo que les puede ocasionar el despido, de ahí que la burocracia mexicana se caracteriza precisamente por su baja productividad y su alta mediocridad, protegida como se sabe por la burocracia sindical que sólo vela por sus cuotas sindicales.

VOX POPULI. El intento de aplicar el outsourcing en la Secretaría de Salud de Jalisco evidentemente fue una decisión de Salvador González Reséndiz, quien como Subsecretario de Administración del gobierno estatal es el responsable de la contratación de todo el personal que labora en el gobierno de Jalisco. El fracaso de su programa piloto seguramente le generó algo de estabilidad al interior del gabinete estatal, en el cual se mantiene firme gracias a su cercanía con el gobernador Aristóteles Sandoval pero en el cual sigue siendo un extraño debido a su incorporación de último minuto en el equipo que llegó al poder.

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