Home / Colaboradores / Luis Alberto Alcaraz / Perfil Político: Los Invasores Llegaron ya

Perfil Político: Los Invasores Llegaron ya

Por Luis Alberto ALCARAZ 

CASI EL PARAÍSO. Por muchos años Puerto Vallarta ha sido considerado como un auténtico paraíso, sobre todo en aspectos como el laboral donde hay prácticamente empleo para todos, aunque sea de afanadora o recamarista de hotel. Si alguien pregunta de las huelgas, difícilmente encontrará muchos ejemplos sobre el tema, la única que se me viene a la mente es la del mercado Gutiérrez Rizo cuyos empleados todavía se mantienen en guardia en las afueras del viejo inmueble ubicado en la colonia Emiliano Zapata. En materia habitacional, pese al enorme déficit de vivienda propia que hay, el problema se compensa con una gran oferta de habitaciones en renta, con cobros realmente accesibles ya que abundan los cuartitos de renta por mil pesos al mes, mientras que por 2 mil pesos es posible rentar una casita decente en muchas de las colonias populares del puerto. En la periferia el problema se ha resuelto a medias mediante una gran cantidad de desarrollos irregulares que se hacen con la tolerancia del gobierno municipal, a sabiendas de que son problemas a mediano y largo plazo ya que esos desarrollos terminarán demandando servicios públicos al ayuntamiento y no al desarrollador. Por lo mismo, pasando la delegación de Ixtapa abundan los fraccionamientos irregulares en donde por cómodos pagos mensuales es posible hacerse de un pedazo de tierra en donde levantar una humilde vivienda, aunque se carezca de agua, luz y otros servicios indispensables para vivir con dignidad. Pero lo que la gente reclama es un pequeño pedazo de tierra a precios económicos, aunque el resto de la inversión deba hacerla el municipio en los años venideros.

VACÍO DE AUTORIDAD. Pese a que la Constitución le confiere al Municipio la responsabilidad de normar e impulsar la vivienda y la tenencia de la tierra, el ayuntamiento vallartense ha sido por décadas un simple espectador ante la voracidad de empresarios dedicados al desarrollo de vivienda popular. El último intento que se recuerda fue el fallido fraccionamiento Los Tamarindos, donde el gobierno del estado y el ayuntamiento vallartense impulsaron un desarrollo habitacional con pies de casa, en la entrada de Ixtapa. El proyecto fue tan desafortunado que terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza para el ayuntamiento priista, al grado de que justamente en Los Tamarindos se gestó la primera colonia abiertamente panista de Puerto Vallarta, durante la administración de Efrén Calderón Arias, entre el 89 y el 92. Actualmente el ayuntamiento destina 27 mil pesos mensuales al sostenimiento del Departamento de Vivienda, el cual es auténticamente una aviaduría para la jefa del Departamento y su secretaria que seguramente se la pasan papando moscas todo el año, si es que acaso tienen oficina donde despachar formalmente haciendo absolutamente nada. Pese a todo, el fenómeno de las invasiones ha sido prácticamente nulo en el municipio, salvo el caso de algunos vivales que han tenido el atrevimiento de invadir terrenos propiedad del municipio o algunas zonas federales, ya sea en los márgenes de algunos ríos o en la parte alta de la montaña. Por eso llama poderosamente la atención la reciente instalación de una colonia de invasores sobre la carretera Las Juntas-Ixtapa, justo a un costado de la gasera, frente a la gasolinera cercana al CUC.

CON ABONOS CHIQUITITOS. Quienes circulan cotidianamente por la carretera a Ixtapa se han sorprendido en los últimos días al presenciar el lamentable espectáculo que representa el surgimiento de una colonia irregular, asentada sobre terrenos propiedad de un particular que por diversas circunstancias no puede presentarse a reclamar el desalojo. Pareciera un acto espontáneo de ciudadanos urgidos de contar con un pedazo de terreno propio para levantar una vivienda digna, pero nada más alejado de la realidad. Se trata de un operativo perfectamente diseñado por particulares con intenciones que hasta el momento no parecen claras, sobre todo cuando se sabe que el terreno invadido es propiedad de un señor llamado Willy Alcaraz, perteneciente a la familia Alcaraz de Ixtapa que tanto ha estado involucrada en asuntos de página policiaca en los últimos años. Willy Alcaraz se encuentra fuera del municipio a raíz de los atentados que han sufrido sus familiares, algunos secuestrados y otros ejecutados por grupos criminales, de ahí que la invasión de su predio pudiera tener una intención más simple: obligarlo a dar la cara para que responda a los pendientes que tiene con los grupos criminales que persiguen a la familia Alcaraz.

CARNE DE CAÑÓN. Quienes se han interesado por beneficiarse de esta inesperada invasión han acudido a la zona y han sido enterados de que con un pago mensual de 500 pesos de inmediato tendrán derecho a un terreno. Desde la semana pasada la zona ha sido limpiada con maquinaria pesada y se ha procedido a la delimitación de una gran cantidad de terrenos con sus respectivas vialidades, todo marcado con las clásicas líneas blancas de cal. El acceso a la zona es controlado por un grupo de personas que mantiene permanentemente una pesada cadena que impide el acceso de vehículos y personas no autorizados. Todo ante la vigilancia permanente de policías municipales, que seguramente están garantizando la seguridad de un puñado de delincuentes que están pasando por encima de la ley atropellando las garantías de algunos particulares. En el interior todos los responsables de la invasión y reparto de tierra rinden cuentas directamente a un cabecilla que cómodamente descansa sobre una hamaca la mayor parte del día, dando órdenes como si fuera un auténtico monarca. El operativo está tan organizado que todos los invasores tienen derecho a recibir tres comidas diarias mediante un pago simbólico de 130 pesos a la semana, sin importar el número de personas que integre cada familia.

POSDATA. Aunque en Puerto Vallarta esta es la primera vez que se registra una invasión de esta naturaleza, en Bahía de Banderas se trata de un fenómeno constante en los últimos años. Basta darse una vuelta por poblados como San Vicente, El Porvenir y San José para detectar un importante número de predios y desarrollos habitacionales invadidos por los llamados paracaidistas, quienes en épocas electorales se benefician con todo tipo de promesas de los candidatos para resolver sus necesidades más apremiantes.

VOX POPULI. No se sabe si el naciente fenómeno del “paracaidismo” en Puerto Vallarta está conectado con Bahía de Banderas o si es resultado de una nueva visión política que caracteriza al llamado Gobierno Ciudadano de Puerto Vallarta, que ha mostrado interés por implantar en Puerto Vallarta algunas innovaciones en materia de populismo, como lo son los criticados Mototaxis que pretenden ser importados del municipio de Tlajomulco, considerada la Meca del Gobierno Ciudadano por ser el santuario de Enrique Alfaro. Lo único cierto es que en Ixtapa se está pasando por encima de la legalidad sin que el gobierno municipal haga el mínimo intento por aplicar la ley, sobre todo porque es obligación del ayuntamiento impedir los fraccionamientos irregulares que carecen de los mínimos servicios públicos, y en este caso de certeza jurídica en la posesión de la tierra.

Check Also

Jaime Cuevas Dinamita Alianza en Bahía

Por Luis Alberto ALCARAZ Mientras algunos operadores políticos de Bahía de Banderas se empeñan en …

Aristóteles, Cambiar Para Seguir Iguales

Por Luis Alberto ALCARAZ “El gobernador anuncia más cambios en su gabinete” dice la cabeza …

González Pimienta, el Plan B de Aristóteles

Por Luis Alberto ALCARAZ Siempre pensé que el gobernador Aristóteles Sandoval tiene un Plan B …

Héctor Gallegos y los Secretos del Mochilas

Por Luis Alberto ALCARAZ Dicen los amigos del Cepillo, también conocido como Arturo Dávalos, que …

PRI Vallarta: Sigue Siendo Iván

Por Luis Alberto ALCARAZ Pese a que el proceso de renovación del CDM del PRI …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *