Home / Colaboradores / Luis Alberto Alcaraz / Perfil Político: El Regreso de Tito M’ijo

Perfil Político: El Regreso de Tito M’ijo

Por Luis Alberto ALCARAZ

M’IJO TITO. Al grito de “no regresé, nunca me fui”, Miguel Ángel Yerena Ruiz colgó el martes pasado la camiseta amarilla que por casi dos años portó desde el día en que anunció su decisión de renunciar al PRI para convertirse en candidato del PRD a la alcaldía de Puerto Vallarta. Entre los argumentos que Tito Yerena manejó para explicar su regreso al PRI destacó algunos que en 2012 no consideró importantes: Toda su familia ha formado parte del PRI, el PRI tiene una base y una esencia que lo lleva a ayudar a la gente que más lo necesita, etc. Sin embargo, entre la montaña de explicaciones que Tito dio sólo una es la que refleja su realidad: “Al final lo importante es seguir vigente”. Vigencia es la palabra clave, tener vida política más allá del 2015, cuando se da por hecho que el PRI recuperará la alcaldía de Puerto Vallarta gracias en buena medida a los excelentes resultados de su campaña denominada “SE RECIBE ESCOMBRO”, misma que permitió en una primera etapa la reinserción de Heriberto Sánchez Ruiz a las filas del PRI Vallarta y ahora culmina con el regreso de Tito Yerena. Ambos, Sánchez Ruiz y Tito Yerena, fueron responsables en buena medida de por lo menos dos derrotas del PRI: en el 2000 Heriberto Sánchez junto con Chema Ibarría operaron contra el PRI tras haber perdido la contienda interna y negarse a formar parte de la planilla tricolor. Tito Yerena le arrancó 6,300 votos el PRI en el 2012, muchos más de los 1,800 que le hicieron falta al Archi para derrotar al Mochilas. Sin embargo hoy ambos, Tito y Heriberto, están de vuelta en el PRI, donde son reverenciados como grandes activos políticos en un partido que ahora más que nunca está convencido de que el fin justifica los medios.

EL MISMO ORIGEN. Priista de toda la vida, sobrino directo de Rafael Yerena Zambrano, Miguel Ángel Yerena Ruiz hizo carrera en el PRI gracias más que nada al apellido, pero fue su propio tío quien en el 2009 lo ubicó en su realidad al no respaldar sus aspiraciones a la alcaldía, pese a que las encuestas del momento lo ubicaban en el primer lugar. Tres puntos debajo de Tito estaba el joven Salvador González Reséndiz, quien como director de Desarrollo Social con Javier Bravo realizó un excelente trabajo político y administrativo para posicionarse entre el electorado vallartense. Tito era más popular que Chavita, pero su porcentaje de opinión negativa era muy elevado en comparación con el de Salvador González, por eso la Nomenklatura no tuvo dudas en cuanto a quién debía ser su candidato. Yerena al fin, el líder de la CTM le dio a su sobrino una salida estelar al acomodarlo como candidato a la diputación local aunque sólo para ser derrotado por Ramón Guerrero Martínez. Ya en el 2012 Tito tuvo claro que por la vía del PRI jamás sería candidato a la alcaldía, así que se postuló por el PRD, sin importarle que su esposa Chiris ya estuviera amarrada como candidata a regidora dentro de la planilla de Adrián Méndez González. Fue el propio Aristóteles Sandoval quien autorizó que se le diera a la esposa de Tito una regiduría a cambio de que éste se mantuviera en el PRI, pero el mesianismo de Tito lo animó a renunciar al PRI para buscar la alcaldía por el PRD.

ALGO QUE LOS VUELVE LOCOS. Incapacitados para ver su realidad, algunos políticos vallartenses de plano han perdido el rumbo al creer que están predestinados para cosas grandes, como la alcaldía de su pueblo natal. Al no conseguir el objetivo por el PRI terminan renegando de su pasado y se postulan por la primera opción que se les presenta. Ocurrió lo mismo con otros ex priistas como Martín Rodríguez, Napoleón Macedo y Maximiliano Lomelí Cisneros, quienes estaban convencidos de que debían ser presidentes municipales, por el PRI, contra el PRI y a pesar del PRI. Ninguno lo logró, ni si siquiera Luis Fernando Famanía Ortega que traía todo el prestigio del abolengo familiar. La realidad los ubicó de golpe y la mayoría de ellos terminó en el olvido político, pero Tito Yerena no está dispuesto a seguir el mismo camino y desde ahora inicia su reconversión, según él decidido a empezar de cero, picando piedra en el PRI como un soldado raso cualquiera. En el fondo seguramente el primer acuerdo tácito entre él y el gobernador Aristóteles es la incorporación de su esposa Chiris en la planilla que el PRI Vallarta postulará el año entrante. Así se las gastan estos políticos que dicen estar comprometidos con el bienestar social. AQUÍ NO PASA NADA. De Acuerdo a la Constitución todo mexicano tiene derecho a votar y ser votado, de igual forma se le consagra su derecho a la libre asociación, por lo tanto cualquiera está en su derecho a militar en el partido político que mejor le parezca. Sin embargo los electores también están en su derecho de analizar la trayectoria de todo aquel que aspira a un cargo de elección popular. En el caso de Tito Yerena está claro que su principal leit motiv es la consecución del poder político que en el corto plazo te garantiza el poder económico. Y si para ello hay que gastar algunos millones de pesos regalando camisetas y llaveros entre los desarrapados de las colonias populares pues adelante, más que un gasto es una inversión, aunque seguramente Tito Yerena no ha recuperado con su sueldo de regidor los millones de pesos que ha gastado en su carrera política, primero como candidato a diputado por el PRI y posteriormente como candidato a la alcaldía por el PRD. Por desgracia no se trata de personajes que han demostrado efectividad al momento de desempeñar cargos públicos, por lo tanto no pasa nada si jamás consiguen una posición de poder importante. Como regidor del PRD Tito Yerena fue en el primer año de gobierno uno de los ediles más destacados, junto al panista Humberto Muñoz Vargas, pero en los últimos mees por alguna extraña razón ambos han bajado notablemente su beligerancia, permitiendo al alcalde Ramón Guerrero la calma chicha que añoraba desde el arranque de su gestión.

POSDATA. El regreso de Tito Yerena al PRI, aunque era de esperarse, no deja de ser sorpresivo porque hace unos cuantos meses aseguraba no tener planes de retorno a su ex partido político. A través de las redes sociales Tito Yerena fue claro en que no regresaría al PRI y se ponía a las órdenes del PRD para ocupar una candidatura el año entrante. Hoy el PRD de nueva cuenta paga las consecuencias de confiar en tránsfugas del PRI, porque de nueva cuenta se queda sin representación en el cabildo vallartense toda vez que Tito forma parte desde ayer de la fracción priista. Lo que sigue es que el PRI le conceda a Tito la coordinación de la fracción edilicia para que el Archi se pueda dedicar de tiempo completo a la contemplación y la superación espiritual que tanto le gusta.

VOX POPULI. La duda que queda por resolver es si Tito Yerena regresó solo al PRI o si en su maleta metió de contrabando al inefable Tony Joya, ese moderno Maquivelo Región 4 que increíblemente ha sido asesor de incontables políticos vallartenses, incluyendo al propio Tito Yerena. Con la inclusión de Tony Joya en su padrón de militantes el nuevo PRI de Gustavo estaría listo para recuperar la alcaldía de Puerto Vallarta, aunque ello signifique retroceder 20 años en la historia del municipio.

 

Check Also

Jaime Cuevas Dinamita Alianza en Bahía

Por Luis Alberto ALCARAZ Mientras algunos operadores políticos de Bahía de Banderas se empeñan en …

Aristóteles, Cambiar Para Seguir Iguales

Por Luis Alberto ALCARAZ “El gobernador anuncia más cambios en su gabinete” dice la cabeza …

González Pimienta, el Plan B de Aristóteles

Por Luis Alberto ALCARAZ Siempre pensé que el gobernador Aristóteles Sandoval tiene un Plan B …

Héctor Gallegos y los Secretos del Mochilas

Por Luis Alberto ALCARAZ Dicen los amigos del Cepillo, también conocido como Arturo Dávalos, que …

PRI Vallarta: Sigue Siendo Iván

Por Luis Alberto ALCARAZ Pese a que el proceso de renovación del CDM del PRI …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *