Home / Colaboradores / Carlos Enrigue Zuloaga / Nos Robaron a los Chinos de la China

Nos Robaron a los Chinos de la China

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA 

Les informo que tengo un mail nuevo (carlosenrigue@hotmail.com), y  se los digo para que manden correos, porque si los mandan al antiguo no me van a llegar, ya que me lo hackearon y ya no sé cómo entrar.

 Ustedes recordarán que hace algunos meses el señor gobernador lideró una expedición punitiva a la China, acompañado de cuanto funcionario, iniciativo privado y privado de iniciativa hubo —barberos casi todos—, así, más de un centenar de semovientes fueron a la antigua Cathay a promover muy especialmente el turismo y las exportaciones, sobre todo del tequila, faltaba más, hasta Fernando Guzmán fue y se la quisieron de hacer de tos.

 Desde entonces he estado muy atento observando, a cuanto chale veo en la calle me le dejo ir a preguntarle si es producto del periplo, pero no, hasta ahora no he tenido éxito.

Es posible que hayan engañado a nuestro epónimo primer mandatario estatal, que como es de Santa María de los Lagos, a donde jamás ha llegado un sujeto de esa nacionalidad, haya creído que era fácil traer chinos de China y no lo es, la prueba es que no han llegado, entre otras cosas porque los chinos, a diferencia de nosotros, no pueden viajar de una ciudad a otra, ni dentro ni fuera de China, sin permiso de la autoridad; a los que iban a vender tequila no les fue mejor, ya que ni a China, ni a otros países asiáticos, por alguna razón puede importarse tequila 100% agave, que es el de lucir, aunque de perdis pueden vender huachicol. Por lo que el propósito del viaje, si de verdad ése era, pues fracasó, aunque de cierto lo bailado no se los quita nadie, y más los que viajaron a costa del erario, que debe ser la mejor forma de viajar; ni modo, no todas las promociones pueden ser exitosas, ni chinos acá, ni buen tequila allá. Promesas de éxito futuro y proclamas por el éxito del viaje, como es natural, sí hubo.

En días pasados fui a Londres, y desde luego fui a conocer la tienda Harrods, en la que es fama pública que puede comprar lo que a usted se le ocurra, con el único requisito de tener con qué pagarlo. Pero yo nada más iba a bobear, y qué cree que me encontré: miles de chinos comprando como locos, qué dolor y qué soponcio, nos robaron a los chinos, los que no pueden venir para acá sí pueden ir allá, no exagero, con que pudiéramos traernos a los chinos que estaban en la tienda, miles de chinacates con lana, ni mandados a hacer. Así, si quieren chinos, tráiganlos de Londres. Otro viajecito.

Check Also

¿Para qué Escribir?

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Me puse a considerar cuál es la causa por la que …

‘La Unidad Popular’

Por Carlos ENRIGUE Yo siempre he creído que los mexicanos no necesitamos que nadie nos …

La Manzana de la Discordia

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA No lo digo por el director de Conade y amigo del …

Las Gestas de Gloria

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Mienten miserablemente quienes -fuera del congreso porque ahí es la casa …

Me he Estado Acordando

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Tradicionalmente los jacobinos han establecido que el sacramento de la confesión …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *