Home / Colaboradores / José María Pulido / La Guerra Está en Otra Parte

La Guerra Está en Otra Parte

La forma en que Felipe Calderón alcanzó la presidencia en el cerrado proceso electoral del 2006, cuando el presidente Vicente Fox “violó la ley” pero poquito para quitarle votos al candidato perredista Andrés Manuel López Obrador, obligaba en términos de mercadotecnia a tomar medidas que lo legitimaran en el cargo en los primeros días de gobierno.

 Antecedentes de otras administraciones existían, como Carlos Salinas con La Quina, Miguel de la Madrid con Díaz Serrano o Ernesto Zedillo con Raúl Salinas.

 Opciones, Felipe Caderón las tuvo: ir contra los Bribiesca, hijos de la pareja presidencial, Martha Sahagún, envueltos en señalamientos de corrupción y cobijados por Vicente Fox, con quien además surgieron diferencias en el camino, pero optó por armar una guerra contra una entelequia que está en todos y en ningún lado, por la falta de estrategia.

 Por qué eligió así, sin los elementos de inteligencia necesarios para una guerra que sería prolongada, sólo él lo sabe.

 Hoy paga las consecuencias porque la percepción ciudadana es que más del 60 por ciento de la población considera esa guerra como perdida, contrario a lo que presumen sus spots.

 Paga las consecuencias de dar palos de ciego, sin estrategia, inteligencia o blanco precisos porque carecía de todo, incluso de la información mínima.

 Y paga la consecuencia de no encontrar la salida, no sólo eso, sino incluso de no saber dónde buscarla.

 Un dato duro, ejemplar, es que en dos años de publicada la ley de extinción de dominio, sólo se han presentado dos casos, según datos del coordinador de los diputados jaliscienses en el congreso de la Unión, Arturo Zamora.

 Su lucha, meramente mediática de inicio, se salió de control, y por eso vale la pena revisar el manejo informativo, con el que más de uno ha pretendido sacarla raja partidista en acontecimientos similares pero de diferentes estados.

 La característica principal es que se carece de capacidad para el manejo de crisis y en lugar de eso se recurre a culpar al de enfrente.

 Tanto en el casino de Monterrey como en los disparos afuera del estadio Modelo de Torreón una frase repetida, que pretendía o pretende alcanzar tintes de verdad, fue relacionar a estados violentos con administraciones priístas.

 Limitados, no atinan a entender que la lucha está en otra parte, más allá de los partidos políticos y que esa forma de culpar al de enfrente no es la mejor forma de defender.

 Limitados, no atinan a entender que los tres niveles de gobierno han fallado por falta de coordinación o por intereses oscuros.

 En el caso del casino en Nuevo León, por ejemplo, el alcalde de Monterrey (nivel municipal) pidió siete días antes a la secretaría de Gobernación (nivel federal) que revisara la situación del casino que operaba con un amparo otorgado por el magistrados de la primera sala del Tribunal Administrativo (nivel Estatal).

 Intentar pues sacar la raja política no lleva a ningún lado. Dejar que el tema lo manejen los trolls gubernamantales desde las redes sociales puede lamentarse porque los procesos electorales están a la vuelta de la esquina y a nadie conviene un país polarizado.

 Si se quiere apoyar al presidente, lo primero sería reconocer que la guerra no está ahí, que la guerra está en otra cancha.

Check Also

Las Alternativas de Trump y Clinton

El Partido Republicano está quebrado en dos facciones, la que apoya a Donald Trump (blancos …

El Abuso de Poder

Poco ayudan, en la necesidad de alcanzar acuerdos políticos, amagar con la fuerza, como ocurrió …

El Desgaste de PMC en los Números del PAN

En los sondeos del Partido Acción Nacional, que la semana pasada les trajo como regalo …

Aporta SEDIS Recursos Para Beneficiarias del IJAS

Generar un acompañamiento y brindar una mejor atención al Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS) …

Nada Novedosa la Ideología de Trump

“Aunque en décadas recientes exhibir una ideología nativista se ha vuelto incorrecto políticamente y se …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *