Home / Colaboradores / Luis Alberto Alcaraz / La Flaca Memoria del PRI

La Flaca Memoria del PRI

Luis Alberto Alcaraz/www.noticiasvallarta.com

La decisión del joven Jerry Luis Coats Cruz de aceptar la invitación que le hizo el diputado federal Luis Munguía para que sea su enlace legislativo en Puerto Vallarta sacudió a muchos priistas que de inmediato lo tacharon de traidor por abandonar al PRI en esta mala temporada y sumarse a un MC que parece en ascenso.

Cobijado por César Abarca desde hace varios años el joven Jerry participó en la campaña de Aristóteles Sandoval y al final se le dio la representación del Instituto de Formación para el Trabajo en Puerto Vallarta, de donde salió hace más de un año, al parecer en no muy buenos términos. Pese a la decisión de César Abarca de no abundar sobre el tema, se asegura que Jerry no rindió buenas cuentas por lo cual no hubo forma de mantenerlo en el cargo, sin embargo el propio Abarca lo sumó a la campaña municipal del año pasado, aunque para desgracia de ambos el PRI perdió la elección.

Así las cosas, el pasado 29 de febrero el propio Jerry Luis anunció en su muro de Facebook su agradecimiento al diputado Luis Munguía por haberlo designado como su enlace legislativo en Puerto Vallarta, decisión que fue muy aplaudida por muchos de sus amigos en la red social, quienes aseguraron que son varios los que están dejando el PRI en busca de mayores oportunidades con el MC.

Por supuesto que al interior del PRI la noticia cayó como cubetazo de agua fría porque es bien sabido que Jerry era uno de los cachorros consentidos de César Abarca. Sin embargo hay quienes en el mismo PRI lo justifican bajo el argumento de que atraviesa por serios problemas económicos y al no tener un oferta de trabajo de parte del PRI no tuvo de otra que aceptar la chambita que le ofreció Luis Munguía, con quien mantiene una amistad desde hace muchos años, desde cuando el también joven Munguía simpatizaba con el PRI y el proyecto de Andrés González Palomera.

Por desgracia para el PRI Jerry Luis Coats Cruz no es el primero ni será el último en abandonar ese partido que hoy va por su segundo trienio de vacas flacas. En realidad la historia reciente del PRI está plagada de este tipo de traiciones, que para quien las comete no son tal, simple y sencillamente son cambios de vida, en una vida en la que nada es para siempre.

Desde que el PRI Vallarta perdió su primera elección en 1995 empezó la fuga de priistas hacia el PAN, cuando operadores de la talla de María Inés Francia de Baños cedieron a la tentación de Fernando González Corona.

Luego, en 1997, el PRI sufrió otra fuga muy fuerte, ahora hacia el PRD con Luis Fernando Famanía Ortega y Maximiliano Lomelí Cisneros a la cabeza. En el 2000 el PRI perdió a Josemaría Ibarría y otros cuadros muy valiosos que se fueron al PAN tras perder la interna contra Luis Reyes Brambila. En el 2003 la candidatura de Gustavo González prácticamente unificó al partido y no hubo ruptura, pero en el 2006 se les peló Heriberto Sánchez Ruiz, quien aceptó la candidatura por el PRD. Tres años después hizo lo mismo Miguel Ángel Yerena ruiz, también fugado al PRD. Apenas el año pasado se fueron otros, como Paco Sánchez y David de la Rosa, ambos beneficiados por el PRI en las últimas décadas

Pero resulta que muchos de ellos hoy forman parte de esa bonita familia que se reúne de vez en cuando en las oficinas de Río Grande. Ya nadie en el PRI tacha de traidores a Tito Yerena y Heriberto Sánchez, por el contrario, se les considera cuadros notables y se les concede el derecho a disputar una candidatura en el 2018.

A todos ellos los caracteriza algo: la urgente necesidad de conquistar posiciones de poder, unos para satisfacer sus egos personales, otros para simplemente comer. El hambre los iguala, hambre de gloria o hambre de comida, pero apetito feroz al fin.

Por supuesto que el PRI no es el único que ha sufrido estas traiciones, en el PAN también han sido constantes, al grado de que la mayor parte de quienes hoy gobiernan bajo los colores del MC fueron becerros de oro del PAN y mamaron por muchos años del presupuesto público gracias a su militancia blanquiazul, especialmente Arturo Dávalos.

Antes que la lealtad al partido que los cobijó por años, estos políticos anteponen sus necesidades personales, así que cuando ya no tienen futuro en sus partidos sin dudarlo ni un tantito saltarán hacia otro partido que les ofrezca alguna opción.

Y en ese tren se fueron Jerry Luis y Ramón Chávez, ambos ya en campaña en favor de Luis Munguía, al lado de ex panistas como Carlos Alberto Murguía, quien desde el arranque del trienio cobra como asesor en el gobierno del MC, junto a su padre y su madre.

Check Also

Jaime Cuevas Dinamita Alianza en Bahía

Por Luis Alberto ALCARAZ Mientras algunos operadores políticos de Bahía de Banderas se empeñan en …

Aristóteles, Cambiar Para Seguir Iguales

Por Luis Alberto ALCARAZ “El gobernador anuncia más cambios en su gabinete” dice la cabeza …

González Pimienta, el Plan B de Aristóteles

Por Luis Alberto ALCARAZ Siempre pensé que el gobernador Aristóteles Sandoval tiene un Plan B …

Héctor Gallegos y los Secretos del Mochilas

Por Luis Alberto ALCARAZ Dicen los amigos del Cepillo, también conocido como Arturo Dávalos, que …

PRI Vallarta: Sigue Siendo Iván

Por Luis Alberto ALCARAZ Pese a que el proceso de renovación del CDM del PRI …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *