Home / Colaboradores / José María Pulido / ¿El Factótum Blanquiazul?

¿El Factótum Blanquiazul?

Por esas cosas extrañas de la vida, Eduardo Rosales cobró su primera quincena en un cargo de elección popular con el último gobierno priísta en Guadalajara en el año 1994, pero siendo presidente del PAN le tocó regresarle al PRI la zona metropolitana en el año 2009.

Entonces era suplente del regidor Manuel Baeza, quien pidió licencia para irse como diputado federal y cuando había candidatos a todo y triunfos de nada.

“Después de eso fui diputado local en el 95 y en el 97 volví a ser regidor en Guadalajara, son mis cargos de elección popular que he tenido, desde el 2000 no tengo ningún cargo de elección popular ni he sido candidato a nada”, establecía en su currículum cuando buscaba la dirigencia estatal panista en el 2005.

Tras la derrota del 2009, Eduardo Rosales se fue a estudiar una maestría en Políticas Públicas a Harvard y dejó al mismo PAN dividido que hoy encuentra, pero todavía en Casa Jalisco. Hoy está de regreso con la difícil tarea de reagrupar a su partido, que luego de 18 años de gobierno se fue al tercer lugar en las preferencias electorales.

No se considera el factótum blanquiazul para lograr esa unificación y lo mismo ha recibido críticas que aplausos en medio de coqueteos con el Partido Movimiento Ciudadano para reposicionarse rumbo al 2015.

La razón política es porque el líder moral del Partido Movimiento Ciudadano sigue siendo un producto de compra única muy rentable y la razón económica porque ambos son socios en la empresa Ocean View, que asegura “sólo sirvió para comprar un cerro pelón en Baja California.

“Cualquier persona que haya hecho algo en su vida tiene a quien le gusten esas acciones y a quien no le gusten, yo respeto eso, yo la verdad no vengo a… nunca he llevado la cuenta de a quiénes les caigo mal y a quiénes les caigo bien. La verdad es un tema que no me deje dormir”, dice.

Eduardo aprovechó el cumpleaños del actual presidente del PAN, Miguel Moraz, a quien dice apoyar, para reaparecer, luego de unas vacaciones en Puerto Vallarta, donde también gobierna el Partido Movimiento Ciudadano con el panista Ramón Demetrio Guerrero, asesorado por el ex priísta Juan Enrique Ibarra Pedroza.

Debido a su edad, se le puede encuadrar en la generación intermedia de los políticos que actualmente ocupan los principales espacios de poder en Jalisco, pues el último día del mes de julio, Eduardo Rosales cumplirá apenas 43 años.

Es hijo de Jorge Humberto Rosales de la Torre y María Elisa Castellanos Gutiérrez, familia de clase media, como él mismo la define, “con una tendencia permanente a votar por el PAN” como oposición natural al PRI.

Don Humberto fue alumno de Garsilita Partida, “un viejo panista en la academia Treviño, entonces mi papá en algún tiempo, bueno siempre votaba por el PAN pero fue simpatizante de alguna forma desde los 50 y mi mamá es de familia alteña, mi mamá es de Capilla de Guadalupe actualmente municipio de Tepa, cristeros, alteños con una gran tendencia a no querer al PRI y con una gran tendencia a votar por el PAN por cuestión de principios”.

Estudio en el colegio Luis Silva en Guadalajara; estuvo en la preparatoria varonil de la Universidad Autónoma de Guadalajara y es ingeniero industrial por la misma universidad, pasó por el ITESO y terminó en Harvard, con una media beca, “muy poquito”, que le otorgó el gobierno de Emilio González Márquez luego de que le tomaron casa Jalisco en respuesta a que los de Casa Jalisco le tomaron las oficinas panistas de la calle Vidrio.

Fueron momentos difíciles para el PAN, tan difíciles que no han terminado.

De sus padres, ninguno de los dos militaba en el PAN, “mi hermano (Jorge Antonio) y yo un día decidimos simple y sencillamente que teníamos que hacer algo por el país, yo tenía 17 años, mi hermano creo que 21 o 22 y entonces fuimos y nos afiliamos al PAN para la campaña de Clouthier en el 88”, platicaba en el 2005.

Ya en el PAN fue secretario de Acción Juvenil por el año 90, y en el 92 obtuvo su primera candidatura como regidor suplente para comenzar su carrera política hasta que se fue a Estados Unidos de donde regresa para quedarse aunque asegura que no será candidato de nada.

“Yo me alejé de los asuntos públicos, llevo cuatro años alejado de la política, no sé qué ocurrió, sé que hubo un rechazo de los ciudadanos al PAN y a sus candidatos y lo que percibo es que hay muchas interpretaciones, unos le quieren echar la culpa a los candidatos, otros le quieren echar la culpa a los gobiernos, otros le quiere echar la culpa a una dinámica interna , otros le quieren echar la culpa a otras cosas y creo que muy poco se ha hecho un análisis conjunto donde muchos actores estén sentados a la mesa con datos objetivos y no con su propia intuición”, dice antes de platicar con el presidente Miguel Monraz.

Su regreso también es para desmarcarse del desvío de recursos del SIAPA, cuyo ex director, Rodolfo Ocampo, “es mi amigo y espero que puedan aclararse muchas de las cuestiones que tiene, pero de ahí a que yo haya sido participe de las acciones buenas o malas del SIAPA, hay mucha distancia. Mario Juárez (actualmente prófugo) es mi amigo, aunque estábamos en grupos diferentes en el partido”. Y como factor de reconciliación lo mismo elogia a Enrique Alfaro, a quien considera un “hombre inteligente, un hombre capaz, un hombre con visión” que al actual gobernador, Aristóteles Sandoval, a quien “yo aprecio”, dice.

“Fuimos compañeros en algún momento en el ITESO, nos conocemos desde hace muchos años. En estas cuestiones uno se encuentra muchas veces, cuando yo estaba en Coplade él era presidente de la Comisión de Hacienda en el Congreso, entonces teníamos una relación permanente y tenemos buena relación”.

Con quien tiene menos relación, por supuesto luego de la toma de sus respectivas oficinas, es con el ex gobernador Emilio González Márquez y, dicen otros, con Francisco Ramírez Acuña. Pero su trabajo, hoy, está en otro lado: En la reconciliación panista aunque diga que su futuro no está decidido.

Con todo y que carece del síndrome del Jamaicón Villegas aunque le gustan las tortas ahogadas y el tequila Herradura blanco, Eduardo no cambió su visa del vecino país y se quedó con la de estudiante. Tendrá que trabajar aquí.

Check Also

Las Alternativas de Trump y Clinton

El Partido Republicano está quebrado en dos facciones, la que apoya a Donald Trump (blancos …

El Abuso de Poder

Poco ayudan, en la necesidad de alcanzar acuerdos políticos, amagar con la fuerza, como ocurrió …

El Desgaste de PMC en los Números del PAN

En los sondeos del Partido Acción Nacional, que la semana pasada les trajo como regalo …

Aporta SEDIS Recursos Para Beneficiarias del IJAS

Generar un acompañamiento y brindar una mejor atención al Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS) …

Nada Novedosa la Ideología de Trump

“Aunque en décadas recientes exhibir una ideología nativista se ha vuelto incorrecto políticamente y se …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *