Home / Colaboradores / Juan Cabello / En los Bailes, Hasta las Feas Cuentan

En los Bailes, Hasta las Feas Cuentan

Por Juan CABELLO

El comercio en la vía pública ha sido un mecanismo de enfrentar los tiempos difíciles por parte de la sociedad, ante los embates globalizados de la economía y los yerros de nuestros gobernantes. Pero sin lugar a dudas son objeto de fuertes críticas: los comerciantes establecidos señalan como injusticia que un puesto de tacos se ponga en una esquina y no pague la licencia municipal, no pague impuestos, pero sí compite con los comerciantes establecidos y arrastra, con el simple hecho de instalarse, una merma en las ganancias de los “legalmente” establecidos.

Si analizan en detalle tal circunstancia descubrirán con asombro que paga mucho más el comercio de la vía pública que el establecido, aunque usted no lo crea.

Las cosas se ponen graves cuando se habla de tianguis, ellos son el apotegma de lo malo, la suma de todos los males y se les ve como indeseables…….aunque mucha gente los visita y les compra.

En los tiempos modernos el tianguis de la forma en que lo conocemos actualmente, vio la luz cerca de la normal y se le conoció como mercado sobre ruedas, la aceptación de dicho tianguis y su proliferación es ya por todos conocida.

Pero, ¿qué es lo que incomoda de un tianguis? La respuesta generalizada tiene definidos los puntos malos: no hay limpieza, obstrucción de cocheras, los accesos están bloqueados por los carros de los mismos comerciantes, mugrosos, son competencia desleal  y que venden kilos de 700 gramos.

Los tianguis se pueden contar por centenas en la zona metropolitana de Guadalajara y hasta la fecha, habiendo pasado por la administración municipal priístas y panistas, no han atinado a enfrentar la problemática que electoralmente representa el poner orden en ellos.

Con el único interés de que las cosas caminen en beneficio de tianguistas y de quienes los padecen, voy a sugerir unas cuantas medidas que permitirían la sana convivencia, entre los actores y que resultaría de gran beneficio para quienes tienen la tarea de organizar dichas actividades.

Imagen positiva. Propongo que los tianguis se  “uniformen”, esto es: que tengan las mismas estructuras y el mismo toldo todos del mismo color.Orden vial. Es necesario que los dirigentes de los tianguistas obliguen a sus agremiados a que una vez que bajen su mercancía, retiren sus vehículos a un lugar predeterminado por ellos, en donde uno de los mismos agremiados los cuidaría para que no sufrieran los estragos de vándalos y amigos de lo ajeno. Logrando con esto que los clientes tengan fácil acceso al tianguis.

Orden estructural. El tianguis debe modificar la forma en que se instala, pues deberá ponerse a media calle una línea de comerciantes los que estarán espalda con espalda y viendo de frente a las aceras (lo que permite el fácil tránsito de los clientes, evita aglomeraciones y deja abierta la oportunidad de beneficiarse a los comercios establecidos que ahí se encuentren).

Higiene. El o los dirigentes de los comerciantes será o serán responsables de financiar la adquisición de baños públicos por lo menos seis (dos al ingreso, dos a medias y dos al final), que serán para clientes y comerciantes (se sugiere que se cobre una cuota de recuperación para mantenimiento), también se puede invitar a alguien que quiera atender como negocio esa prestación. Deberá haber tambos acondicionados con grifos para tener servicio de agua corriente con la que se puedan lavar las manos (y ésa misma agua se puede utilizar al final del día, para limpiar de manera consciente el lugar de trabajo). Deberá haber una pipa que dé mantenimiento a los baños y se sugiere que los puestos de los comerciantes los cuales por sus propias características necesiten agua corriente se instalen cerca de la pipa para gozar del servicio y evitar malos olores y desaseo (pueden instalarse tambos con agua en dichos puestos con un costo de recuperación otorgado por los mismos usuarios).

Relaciones públicas. Sabedores de que su instalación necesariamente significa una molestia para quienes allí habitan, se sugiere que los comerciantes de cada cuadra se organicen para armar una despensa para cada casa que afecten (puede ser por cuadra, por acera o por la totalidad de las casas), y de esa forma podrán otorgar un paliativo que les permitirá disminuir significativamente la enconada resistencia a que permanezcan en dicho lugar instalándose cada semana.

No estoy descubriendo el hilo negro, pero siento que son buenas ideas y que pueden mejorarse si son tomadas en cuenta, señores del gobierno municipal, véanlo en función de votos, verán que son más los beneficios que los costos que se puedan originar por su funcionamiento.

Lo anterior es sólo un ejemplo de lo que se puede hacer en una administración municipal, teniendo un ingrediente que ha brillado por su ausencia durante muchos años… ¡imaginación!

Check Also

El PRI y las Razones de su Próxima Derrota

Por Juan CABELLO Conocer las razones por las que las personas militan en un partido …

El Fuero, el Desafuero y Otras Payasadas

Por: Juan CABELLO El circo no está instalado, es más, ni siquiera se ha anunciado …

Ellas Contra Ellos

Por Juan CABELLO Desde hace años, la mujer ha sostenido una lucha incesante por adquirir …

La Fuerza de uno

Por Juan CABELLO En los estados unidos se vive bien, se gana en dólares pero …

La Corrupción, un Asunto Inequitativo

Por Juan CABELLO La rendición de cuentas es un gran avance en la lucha anticorrupción, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *