Home / Colaboradores / Alekss y sus videos / Cumbre Alianza del Pacífico

Cumbre Alianza del Pacífico

Por Juan Alberto SALINAS

El Acuerdo de la Alianza del Pacífico, que reunió en Punta Mita a los Jefes de Estado de cuatro países fundadores (Chile, Colombia, México y Perú) en su IX Cumbre los pasados 19 y 20 de junio, tiene importantes implicaciones estratégicas para nuestro país en torno a la ruta del Pacífico.

En esta ocasión fue la bienvenida de Michelle Bachelet al foro y la primera reunión con Juan Manuel Santos como presidente reelecto de Colombia.

El acuerdo, que entró en vigor hace poco más de tres años en abril del 2011 con cuatro Estados-contratantes cuenta con 32 países como observadores y Costa Rica y Panamá están en proceso de adhesión al sistema comercial.

Los cuatro países fundadores tienen Tratados de Libre Comercio (TLC) de forma individual entre sí y la intención es transitar de una relación exclusivamente comercial entre los cuatro países a una integración regional que facilite el libre tránsito de bienes, capitales, personas y servicios.

Para darle debida dimensión, es importante recalcar que el Acuerdo elimina aranceles para el 92 por ciento de los bienes y esta cifra alcanzará la eliminación total de forma progresiva en un plazo máximo de 17 años. El 2012, el comercio entre los Estados miembro representó el 35 por ciento del PIB y el 50 por ciento del comercio exterior en América Latina (Alianza del Pacífico, 2013). Si el bloque fuera un solo Estado, sería la novena economía mundial con un mercado interno de 214 millones de personas (Presidencia de la República, 2014).

 

Desde la visión estratégica del Acuerdo podemos destacar tres puntos. Primero, el Acuerdo nos permitió desde su proceso de negociación y entrada en vigor durante el sexenio pasado, la apertura con Sudamérica. La región no fue prioritaria durante algunos años y un “relanzamiento” era necesario.

Esta apuesta diplomática trae tres beneficios inmediatos en la región. Uno: enfocarnos en mercados con un crecimiento económico sostenido y que favorecen la apertura a través de TLCs. Dos: contrarrestar la influencia de bloques comerciales y políticos no afines en la región, como MERCOSUR, ALBA o UNASUR que cuentan con un importante liderazgo venezolano y brasileño. Tres: tiene que ver particularmente con el liderazgo de Brasil y su influencia en el escenario internacional.

Algunos analistas señalan como un error comparar los dos países, particularmente en un enfoque económico. Sin embargo, lo que no está en duda es que están en la contienda por un espacio de influencia en el escenario internacional. Los medios de poder de nuestro país deben ejercerse y los foros como el Acuerdo son un medio idóneo para ello.

Segundo, la presión y diversificación del TLCAN debe ser una parte esencial de la agenda económica del país. La presión, en cuanto a la búsqueda de una mayor integración política con Norteamérica que nos permita negociar como bloque los acuerdos económicos del Siglo XXI.

Un ejemplo de ello es la negociación individualizada que tiene Canadá y Estados Unidos con la Unión Europea (UE), cuando se puede aprovechar para adoptar un instrumento de liberalización entre nuestra región y el bloque de 27 Estados que integran la UE. Además, esta visión regional premiaría la posibilidad de nuevos paradigmas en temas amplios como migración, cambio climático, aprovechamiento energético, entre otros.

La diversificación, por otro lado, además de ser una amenaza para lograr relanzar nuestra relación con Estados Unidos y Canadá, sirve para reducir la dependencia de exportación que tenemos con nuestro vecino del Norte. Dijeran coloquialmente: “no poner los huevos en la misma canasta”. Eso precisamente nos permite el Acuerdo, tener respaldo e influencia en otras áreas del Continente. Además, son 32 los países observadores que tienen importantes vínculos en otras regiones del mundo como es el caso particular de Turquía que nos permiten la promoción de las fortalezas y valores de los Estados miembro.

Tercero, ser una plataforma que permita mayor fortaleza en la negociación del Acuerdo Asociación Transpacífico (TPP), foro que incluye tres Estados que se integraron desde la fundación del bloque del TPP hasta las recientes negociaciones. Únicamente Colombia está fuera de este foro y podemos especular que no pasará mucho tiempo para que el presidente Santos busque integrarse a la mesa de negociaciones.

México tiene dos intereses en torno al TPP. El primero es pertenecer al TLC categorizado como el primer tratado del Siglo XXI porque crearía un bloque comercial en una de las rutas más dinámicas como es la propia del Pacífico entre Asia y América.

La proyección del TPP es de un 30 por ciento del PIB mundial y 19 por ciento de las exportaciones mundiales y una concentración del 10 por ciento de la población global (Secretaría de Economía, 2012). El segundo es utilizar el TPP como un elemento estratégico vis-à-vis China. El Gigante Asiático es el principal actor a nivel global, según la OMC, sin contar la Unión Europea como unión económica. Por ende, el TPP permite contener a China a nivel global y ganarle terreno e influencia con sus vecinos más próximos. Además, es un medio para la reducción del déficit comercial que existe entre México y China, que tan solo en 2013 fue poco menos de 55 mil millones de dólares (Secretaría de Economía, 2013).

La IX Cumbre es un paso más en el fortalecimiento de México en la región y con una perspectiva estratégica en el escenario internacional. El objetivo debe ser llegar a nuevos mercados, consolidar los actuales y fortalecer la posición de México en el Concierto de Naciones.

Además del valor estratégico para México como unión, también vale la pena analizar el caso particular de Jalisco y el aprovechamiento de estos foros en los últimos dos años. Tomar ventaja de la Alianza debe ir más allá de fotografías con Jefes de Estado a una agenda que identifique nuestras ventajas comparativas en sectores relevantes para el Acuerdo (por ejemplo, el corredor tecnológico) y nos permita aprovechar nuestro posicionamiento geográfico.

Pregunto, ¿qué de nuevo se llevan los representantes de los países después de la IX Cumbre en cuanto a nuestra entidad? Es la gran interrogante. La tarea en la que el Secretario de Desarrollo Económico, José Palacios Jiménez, ya recibió un golpe duro con el Reporte Doing Business del Banco Mundial. Su labor hoy en día es vender un Jalisco que a pesar de retroceder como terreno fértil para el emprendedor, aún tiene el capital y la fortaleza para decir: “Jalisco es México” y “de México al Mundo”.

Twitter: @SalinasJA

Check Also

PAN Contra Caudillismo y Oportunismo Político

El Partido Acción Nacional en Jalisco conmemoró 77 años de su fundación, con la entrega …

Mentiras del Informe Tlaquepaquense

Compras por más de 50 millones de pesos autorizado de manera personal por la alcaldesa …

Anarquía y Vialidad en Guadalajara

Por Carlos OROZCO SANTILLÁN La semana pasada, por mi conducto, el Consejo Directivo del Colegio …

Queja de Trabajadoras Sociales Vs. Fiscal

Las trabajadoras sociales de Jalisco consideraron inadmisible que el encargado de la seguridad en Jalisco …

Aristóteles da Espaldarazo a Lemus en Zapopan

Jalisco se posiciona con mayor empleo, crecimiento económico, nuevas inversiones, aumentando exportaciones y en el …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *