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Cuando los Perros Eran eso, Perros

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA

Me sorprende que en la antigüedad hubiera registro de muy pocos perros, como estos andaban por ahí pues supongo que no les hacían caso. Los clásicos describieron a Cerbero cuyo nombre significa “Demonio del pozo” que andaba cuidando en el cazo mocho (el Hades) a las almas desordenadas, me acuerdo también de haber visto unas láminas de guerreros en las que aparecían perros, pero no hay muchas referencias. Cervantes al describir a nuestro caballero universal cita como identificación que tenía un Galgo corredor, por su parte Arthur Conan Doyle nos aterra cuando nos narra “El sabueso de los Baskersville” pero son pocas mencionadas.

El uso o costumbre en esta noble y leal era que en las casas hubiera uno o dos perros más o menos bonitos, de razas medianamente conocidas que se la pasaban dormidos en los pasillos; alguien por excepción, compró o le regalaron un perro “fino” y se inició el gusto por los perros de pedigree que para que me entiendan era una especie de registro nobiliario chuchil, pero finos o corrientes los chuchos seguían siendo perros. Y en las calles vivían montones de perros, bastante más feos pero mucho más listos que los llamados finos y se clasificaban como perros callejeros o streeter legítimos, que solían en los regocijos hormonales de la primavera andar en manadas tras alguna perrita acosada por todos, lo que entonces, para la etiqueta canina era aceptable y actualmente no conozco las reglas de acoso y derribo perrunos.

Para mí el maltrato es absolutamente impensable, pero recuerdo a un amigo llamado Arturo, que hace años no veo, gustaba de matar perros o recogerlos muertos, no lo sé, para después ir al puesto de algún taquero y frente a él y a sus parroquianos y tiraba el cadáver del can al tiempo que gritaba “ya con este me debes cuatro”.

Usted recordará que el tío Félix oriundo de Arandas un día le dio por comprar un gran Pastor de los Pirineos, en lugar de adquirir un perro amarillo. Que además son listísimos, pues un día el perro catrin, lo desconoció en una borrachera (desde luego que la melopea era del tío, no del perro) la familia lo estigmatizó convirtiéndolo desde entonces en el tío que se emborrachaba y lo mordían los perros.

Otro sobrino, este oriundo del Josefino, se fue a gringolanda a comprar un perro de raza Vizla, que creo es Húngara, él le quería poner Virgilio en honor del héroe troyano y lo obligaron a ponerle Cooper, el pobre chucho está como pasmado, ni mi pariente ni nadie en el pueblo hablan Húngaro ni Inglés y el perrillo nada más se limita a pelar los ojos.

Los gobiernos están promoviendo los parques para perros, con los que no estoy de acuerdo porque me parece terriblemente discriminatorio con las demás especies de animales, nosotros incluidos, debe existir, si, parques animales en donde convivan todas las especies sin distinción. No a la discriminación animal.

@carlosmorsa

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