Home / Colaboradores / Mónica Ortiz / ¡Bendita Independencia! Todavía en Proceso

¡Bendita Independencia! Todavía en Proceso

¡Pasteles calientitos, hoy no podían faltar pá’los mozos
y mocitas que han venido a festejar!

Pregón colonial

Por Mónica ORTIZ

Hace tiempo que cambió el aspecto del centro histórico de Guadalajara. Quedó sin ambulantes y comerciantes. Para muchos el aspecto del centro es más sobrio y limpio, para otros de pensamiento político es un acierto del alcalde Enrique Alfaro, y hay hasta quien en un tono más clasista siente que el centro por fin es digno de visitarse. Los puntos de vista son muchos y todos obedecen a los intereses propios o la visión muy particular de cada ciudadano.

Sin embargo, desde el punto de vista de los comerciantes que durante décadas y como tradición cultural en todo el país, no sólo en Guadalajara, ha sido su única fuente de trabajo, generado sostén económico a miles de comerciantes, no debe ser encuadrado en la ilegalidad, mucho menos ser un tema político de interés para la nueva y exigente clase de criollos ricachones y políticos, como en épocas independentistas.

 

La noche del 15 de septiembre, durante la velada tradicional del grito de independencia, la ciudadanía acudió al centro histórico de nuestra Guadalajara para abrigar su muy personal sentir histórico y cultural, de ser aquel mexicano que se liberó de la sumisión y el yugo de los españoles, pero chocó con las políticas de los gobernantes al más increíble estilo de la época colonial, entre los tiempos previos de independencia, donde la monarquía española que gobernaba también manejaba la disposición del comercio en la calle.

Irónicamente como en aquella etapa de nuestro país, la imposición de un regente tuvo lugar en evidente autoritarismo que frecuentemente afectaba al político de aquella la Nueva Galicia.

La clase trabajadora de comercio ambulante, era la de los indígenas, siempre atados a las disposiciones de los caprichos de las cúpulas de poder monárquico español y sus reglamentos (real ordenanzas).

Sin embargo, lo increíble sucedió, aun cuando estamos hablando de un festejo del 2016 con más de 200 años de diferencia, la inapetencia de la autoridad municipal y el exceso de atribución inflexible, indudablemente hacia las clases vulnerables, hizo presencia en Enrique Alfaro, quien con el reglamento en la mano, cual vil regente de la ciudad, negó y se quejó de que se quiso pasar por encima de su excelsa potestad, como auténtico criollo ejerciendo su enérgica voluntad, así y desde un festejo similar y también tradicional en la Colonia Chapalita, donde los criollos adinerados de la región, sí permitieron su verbena tradicional, desde allí dijo ser objeto de amenazas y presiones para violar sus propias leyes contra las peninsulares del Gobierno del Estado, con respecto al comercio ambulante, por el propio gobernador Aristóteles Sandoval.

¡bendita independencia! Todavía en proceso.

Check Also

Más de la Misma Función

Los funcionarios son los empleados que el ciudadanpaga para ser la víctima de su insolente …

Caos Urbano

La recompensa de una buena acción es el haberla hechoSéneca Por Mónica ORTIZ Planes y …

Transparencia Fiscal, un Orgulloso Logro

Por Mónica ORTIZ De los logros en materia gubernamental, aquellos que debemos reconocer y destacar …

A Chaleco Para los Motociclistas

Por Mónica ORTIZ Está causando polémica social el uso del chaleco reflejante con el número …

Es Hora de Renovar la Partidización

No todo resbalón significa una caídaGeorge Herbert   Por Mónica ORTIZ Existe una inusual consternación …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *