Home / Colaboradores / Carlos Enrigue Zuloaga / Ayer Decíamos: Tolerancia

Ayer Decíamos: Tolerancia

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA

Es preocupante el nivel de violencia a que estamos llegando y todo por causa de la intolerancia respecto de cómo viven o piensan las otras personas. El asunto suena sencillo: hay que tolerar y se dice fácil, pero no lo es; resulta muy difícil en muchas ocasiones.

En Las mil y una noches se menciona una inscripción encima de una puerta que decía: “No pretendáis obligar al mundo que viva a nuestro modo y vivid vosotros como mejor os convenga”, lo que, traducido a nuestro lenguaje coloquial, dice que cada quien viva como se le pegue la gana, y suena fácil. Pero simplemente observe usted casi cualquier actividad humana; por mencionar una, la visita papal a Madrid: se inició con un barbaján, mexicano para nuestra vergüenza, que como defensor de la pureza anunció que atentaría contra los grupos que protestaban contra el financiamiento gubernamental por la visita del romano Pontífice.

Si analizamos, el paisano tiene todo el derecho del mundo de que le parezca bien que la visita se dé, lo que de ninguna manera justifica que atente de ninguna forma contra el que no coincida con él, pero también me parece que tienen todo el derecho de que no les parezca el financiamiento a la visita y a manifestarlo sin violencia: ésta es un acto de intolerancia.

Los grupos extremistas se dan de diferentes ideologías y considero que usar la violencia en manifestar su sentir y también la represión contra éstos es intolerable, y hay violencias que son casi insensibles; en Estados Unidos hay un grupo que se dice de inspiración cristiana que, cuando se enteran de que murió alguien de sida y más si el fallecido era homosexual, se presentan al funeral con pancartas indicando que Dios condena la
homosexualidad y anuncian castigos eternos, lo que, aunque no implica una agresión física, sí creo que encabrita y es una forma de violencia intolerable.

De alguna manera hay grupos que se consideran como activos en contra de la intolerancia que, cuando menos a mi juicio, son bastante intolerantes. Particularmente recuerdo hace años, en una marcha en Madrid, organizada entre otros por una asociación contra la intolerancia, repartían unas hojas impresas, creo que hoy las llaman flyers, que por un lado tenían impreso el nombre de su asociación, que promovía la tolerancia, y por el reverso, en grandes letras, “ETA no”, lo que parecía ser justificada o injustificadamente poco tolerante.

O sea que la tolerancia puede parecer un concepto relativo. Por ejemplo, en Holanda hay un partido político que promueve en su programa de acción la pederastia, por lo que creo que para este grupo resulta no sólo tolerable, sino aspiracional; si lo trasladamos a nuestro entorno, yo creo, con casi absoluta seguridad, que la mayoría la consideraríamos absolutamente intolerable; lo que ya no estoy seguro es cómo la considerarán dentro de 30 años.

Check Also

¿Para qué Escribir?

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Me puse a considerar cuál es la causa por la que …

‘La Unidad Popular’

Por Carlos ENRIGUE Yo siempre he creído que los mexicanos no necesitamos que nadie nos …

La Manzana de la Discordia

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA No lo digo por el director de Conade y amigo del …

Las Gestas de Gloria

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Mienten miserablemente quienes -fuera del congreso porque ahí es la casa …

Me he Estado Acordando

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Tradicionalmente los jacobinos han establecido que el sacramento de la confesión …