Home / Colaboradores / Carlos Enrigue Zuloaga / Ayer Decíamos: Fiestas Temáticas

Ayer Decíamos: Fiestas Temáticas

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA

Hace unos días, fui invitado a una cena temática que tuvo lugar en la risueña población de Puerto Vallarta. Acepté por dos razones, primero porque aunque acepté, yo desconocía qué demonios era una fiesta temática —pero tendrán que reconocer que se oye ultramoderno—, y la segunda porque era de gorrión.

Al acercarse la fecha traté de investigar lo que era temático, aunque por no verme muy fuera de moda, no pregunté directamente, sino que hablé sin resultado de ella con jóvenes. Al no lograrlo decidí preguntarle a un hijo, cuestión que no me gusta porque con la explicación te voltean a ver con una cara de consideración que da coraje, pero me explicó que se trataba de un tema, esto es que en este caso tendríamos que ir vestidos de romanos y se molestó cuando le dije que en mis tiempos las llamábamos fiestas de fachas.

 Pero fachas o temas, gorreada es gorreada a la que hay que ir, ya que lo importante no es triunfar, sino andar entre la bola. A toda la gente que le pregunté cómo vestirme de romano me dijo que era muy fácil, que nada más te pones una sábana y listo, por lo que no me apuré mucho por el ajuar; cuando ya estaba listo para el festejo me di cuenta de que las sábanas del apartamento que me habían prestado, además de que me quedaban chicas, eran rojas con escudos del Cruz Azul,  lo que aunque hubieran tenido el tamaño adecuado no podrían considerarse con la severidad que requerían las togas senatoriales.

 El asunto me lo “solucionó” el gerente de los apartamentos, que recordó que en un pueblo cercano había habido una judea en vivo y había un centurión panzón que era su cuate y me prestaría el traje que me quedó un poco chico; por lo general simplemente era cosa de acomodo de carnes, grandes michelines flotarían libremente, donde estuvo más difícil fue en las espinilleras de fierro, porque el dueño era de pata flaca y al ponérmelas flagelaban mis gordejuelos pedales.

 Una de las características de la frontera entre Jalisco y Nayarit es que las policías de ambos estados esperan que los autos del otro Estado entren al propio con el fin de “arreglarse” con los fuereños. Yo tenía que cruzar esa aduana. No quiero ni contarle la cara del genízaro al que le tocó revisar el taxi donde viajaba yo, nunca había visto un romano y quedó altamente sorprendido, sobre todo por mi casco, con plumas rojas, como peinado punk; consideró el ajuar como altamente pornográfico y como ni cartera traía le pareció peor, decidió llevarme a chirona, donde fui objeto de burlas por parte de la soez canalla que ahí se encontraba detenida.

 Rescatado por el chofer, quien otorgó la fianza, después de tanto esfuerzo no pude llegar a la fiesta.

Check Also

¿Para qué Escribir?

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Me puse a considerar cuál es la causa por la que …

‘La Unidad Popular’

Por Carlos ENRIGUE Yo siempre he creído que los mexicanos no necesitamos que nadie nos …

La Manzana de la Discordia

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA No lo digo por el director de Conade y amigo del …

Las Gestas de Gloria

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Mienten miserablemente quienes -fuera del congreso porque ahí es la casa …

Me he Estado Acordando

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Tradicionalmente los jacobinos han establecido que el sacramento de la confesión …