Home / Colaboradores / Carlos Enrigue Zuloaga / Ataques de la Modernidad

Ataques de la Modernidad

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA

Lo que rifa actualmente entre los miembros del glorioso infelizaje es el cambio, ahora ya no se puede tener confianza en ningún producto, si usted recuerda alguna marca de cualquier aparato que como objetivo primordial produzca sonidos: sea radio, estéreo, casetera, tocadiscos etc. Para mis hipotéticos lectores menores de cuarenta años, estos objetos existieron y proporcionaron grandes ratos de placer, porque, así como ahora la tele parece pasar de moda, en momentos llegó a ser una especie de piropo ( aunque no sé si actualmente sería aprobado o desaprobado como acoso) que a una chica le dijeran: “vente reina, tengo radio”. Y con el radio se llegaron a organizar bailes grupales o de una sola pareja.

Pues esos aparatejos tenían marca y las más famosas eran las alemanas Telefunken y punto azul, luego las gringas y las más chafas eran las chinas, si bien ese concepto incluía a todos los países que no fueran los primeramente mencionados y así, aunque ustedes no lo crean hubo vida antes de la televisión, las computadoras y los teléfonos celulares, si bien hacían cosas que ahora podrían parecer extrañas como hablar personalmente, si, unos con otros y sin teléfono aunque no lo crean.

Lo que estoy seguro que les va a parecer de otro mundo es que la gente se reunía a jugar con los vecinos (vecino significa uno o varios sujetos que viven cerca de tu casa y que crean una comunidad de vida), lo que ahora resulta bastante extraño en los llamados cotos que han cambiado el concepto de vecindad por el de extraños en cercanía.

Malos, siempre ha habido, pero antes deben haber sido más discretos porque como las poblaciones eran más pequeñas y de casi todo nos enterábamos y lo confirmábamos al día siguiente en el hoy prácticamente centenario diario EL INFORMADOR, lo que por fortuna seguimos haciendo, es tan confiable que recuerdo que un señorón de nuestra ciudad solía decir que él creería que Dios había muerto sólo cuando viera la esquela en este diario.

A todos nos ha tocado es la desaparición, todavía no absoluta, pero para allá vamos, de los teléfonos públicos, el pobre de Superman debe de volverse loco buscando una caseta telefónica (para los menores de 40 el hombre de acero usaba casetas de este tipo para ponerse el terno de gala.

Sin dudar de lo maravilloso de la tecnología (yo creo la computadora y el internerd son los máximos inventos de la humanidad) que lo único que no han podido curar la cruda, lo que es de esperarse. Pero como miembro militante de la publicitada tercera edad, primera fila del cementerio a mi me da muchísimo trabajo entender las continuas innovaciones en la red y en los programas de celulares, debe hacerse sencillo, como ejemplo a todos los viejanos nos llega al celular sin saber cómo una cantidad sorprendente de pornografía, tanto que, yo creo que si el aparato cae en manos de nuestras amadas y moralizantes autoridades me pudriría en chirona.

Check Also

¿Para qué Escribir?

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Me puse a considerar cuál es la causa por la que …

‘La Unidad Popular’

Por Carlos ENRIGUE Yo siempre he creído que los mexicanos no necesitamos que nadie nos …

La Manzana de la Discordia

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA No lo digo por el director de Conade y amigo del …

Las Gestas de Gloria

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Mienten miserablemente quienes -fuera del congreso porque ahí es la casa …

Me he Estado Acordando

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Tradicionalmente los jacobinos han establecido que el sacramento de la confesión …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *