Acusaciones

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA

Pues se hizo un muy buen follón porque un funcionario declaró su admiración permanente por su jefe, y eso provocó que muchos periodistas se enojaran porque consideran que debe haber mayores explicaciones al caso.

A mí me gusta que la gente admire a sus jefes y me da gusto que el señor Luna considere tan fregón a su jefe, yo comparto las porras que echó, aunque los periodistas se enojen.

De hecho, estamos hablando de un funcionario de tercera que el único nivel de otra categoría que tiene es su sueldo porque ellos mismos se los fijan, pero no es una persona importante ni trascendente para los efectos del gobierno municipal.

Dijo con todo convencimiento que al presidente municipal metropolitano lo obedecen todos los empleados, lo que es evidentemente cierto; que también los diputados locales de su partido y algunos de otros con ánimo de transito, es cierto y que bueno; y que los diputados federales de su partido también lo obedecen. Qué bonito que en un país donde ninguno obedecemos haya tanta gente obediente.

Por otra parte, si no hay delito, no pueden juzgar a un cuate porque les caiga gordo lo que dijo. Y en este caso, no parece haber delito, o es que ¿elogiar desmesuradamente al Presidente Municipal se convierte en un crimen?, es muy probable que el señor Luna sea un barberazo y que quiera quedar bien con el Ingeniero Alfaro, pero, me pregunto si usted y yo no lo haríamos. Es decir, si podemos ser barberos y sacar algo es perfectamente normal que lo hagamos, o ¿usted se la va a pasar peleándose con quien sea nada más para no ser barbero?

Sabemos que la política es el arte de hacerse tarugo en la que es famosa la frase de “¿qué horas son?” y la respuesta sea “la que usted quiera señor Presidente” por tanto, ni Alfaro, ni Luna, ni los periodistas, ni el entrenador del Atlas (aunque no sepa lo que está haciendo) va a hacer otra cosa, es un sistema de barberos, y se vale insultar, tan se vale, que el Pope dijo de Luna que era un fanfarrón y no pasa nada, tampoco van a juzgar al Pope.

Pregunte usted en San Pedro, donde la alcaldesa parece no tener idea de lo que está pasando, y hay gente que la elogia, y no es delito, está bien, para eso ganó y para eso tiene empleados porque en este país lo importante es que te paguen por decir lo que tienes que decir, y lo que tienes que decir es elogiar al jefe, no complacer a comunicadores.

Y resulta evidente que la actuación del presidente metropolitano señala un nuevo tipo de relación con los medios, tampoco nada que sorprender, está siguiendo una estrategia de alguien al que él le tiene confianza y que considera que le servirá en un futuro para hacer buen nombre.

De manera que es cosa de no hacer tanto drama y dejar las cosas en el nivel que deben tener y así permitir que los que sean barberos le hagan la barba a su jefe y que admitan hasta la ignominia su inferioridad mental ante el jerarca.

Check Also

¿Para qué Escribir?

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Me puse a considerar cuál es la causa por la que …

‘La Unidad Popular’

Por Carlos ENRIGUE Yo siempre he creído que los mexicanos no necesitamos que nadie nos …

La Manzana de la Discordia

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA No lo digo por el director de Conade y amigo del …

Las Gestas de Gloria

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Mienten miserablemente quienes -fuera del congreso porque ahí es la casa …

Me he Estado Acordando

Por Carlos ENRIGUE ZULOAGA Tradicionalmente los jacobinos han establecido que el sacramento de la confesión …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *